Toda inserción edilicia debe trascender su propio marco para ser parte del todo urbano, estableciendo una dialéctica entre lo nuevo y lo preexistente, buscando un equilibrio entre la ocupación del espacio, las condiciones de uso y su entorno.
El terreno a intervenir, presenta una notoria influencia del CMD proyectado por el Arq. Siza, éste convierte el límite norte en un borde cargado de información acerca de cómo debe implantarse el nuevo edificio.

Ubicamos el edificio, entendido éste como un único volumen de planta cuadrada, en relación directa al CMD. De esta forma se consolida la esquina urbana de la calle J. M. De Rosas y el Pasaje La Bajada. A su vez, se liberan los bordes de las calles Buenos Aires, el Pasaje Ibañez y el Pasaje La Bajada en el sector oeste, generando una plaza que asegura el carácter urbano de los accesos al edificio.

Estrategia Edilicia
El Programa presenta claramente dos diferentes grupos de usos, por un lado los que necesitan una relación directa con la ciudad y no requieren controles rigurosos de accesibilidad, y por otro los vinculados directamente con el préstamo y sectores de lectura, que necesitan diferentes controles de accesibilidad de acuerdo a los servicios variados.
La estrategia edilicia consiste en generar una planta baja permeable en la que se ubican las actividades culturales, los stands, y el restobar. Mientras que en la planta alta, se define el sector con acceso controlado que contiene las funciones específicas y administrativas de la biblioteca.
La planta baja posee un hall lineal que atraviesa el edificio conectando el límite este con el límite oeste del lote y que además articula el sector conformado por el auditorio para funcionar en forma independiente al resto del edificio.
La planta alta se concibe con un centro que contiene las funciones que no necesitan iluminación natural y un anillo externo que aprovecha al máximo dicha iluminación y las visuales hacia la ciudad. De esta forma se evita el efecto caja negra y se logran cuatro fachadas dinámicas hacia la ciudad.
Éste sector es totalmente flexible y posibilita infinidad de configuraciones de acuerdo a las variaciones que la biblioteca pueda ir demandando a lo largo de la historia.
La terraza proporciona un lugar de esparcimiento y lectura informal para los visitantes de la biblioteca.

La biblioteca Pública  no debe ser un contenedor de información sino un difusor.

Ficha del Proyecto.
Autores: Arq. Ezequiel Muñoz -  Arq. Adrián Olivero.
Colaboradores: Arq. Mariel Cámara – Arq. Romina Santa Cruz.
Fecha: 2010
Superficie: 6000m2
Lugar: Rosario, Argentina.

Estudio Moirë arquitectos Mar del Plata, Argentina.