Realizamos un análisis concreto de las costumbres y necesidades de una determinada comunidad para dar una respuesta arquitectónica basada en la dignidad e identidad, utilizando recursos accesibles.
El proyecto se ubica en la ciudad de Mar del Plata, en la denominada «Villa de Vértiz», la cual es un asentamiento precario con más de 40 años de existencia, el más antiguo de la ciudad, con 960 habitantes que conforman 206 familias. Emplazado sobre la traza del ferrocarril, obstruye la conexión entre el puerto y la estación de cargas, limitando la capacidad productiva y operativa del mismo. Debido a la incipiente reactivación del puerto y la renovación de las políticas de transporte, es necesaria la habilitación del ramal ferroviario y por lo tanto la re-localización de la «Villa de Vértiz».
Propuesta. Diseñamos un proyecto que abarca cuatro diferentes escalas: la barrial, comunitaria, familiar e individual. A través de las plazas, los talleres, la escuela, centros de salud, el club y la biblioteca, buscamos la integración e interacción entre los individuos de la comunidad y el barrio circundante. Generamos un conjunto de viviendas permeable hacia el barrio, en el que la totalidad de las viviendas están correctamente orientadas y tienen patio propio.
Las viviendas. La vivienda crece verticalmente adaptándose a los diferentes momentos de la vida de sus habitantes. El crecimiento vertical ayuda a reducir el impacto sobre el terreno y posibilita que el total de las viviendas tengan patio, en el que se pueden desarrollar una huerta o granja. La simple estructura modular permite flexibilidad de usos según las necesidades de cada familia, pudiéndose disponer en planta baja de un dormitorio o taller según sean los requerimientos. El taller, con acceso independiente, permite a los usuarios desarrollar sus oficios dentro de la vivienda durante el día; durante la noche, sirve como dormitorio para visitantes temporarios.
Tecnología y materiales. El sistema constructivo es tradicional, por su bajo costo y baja demanda de mano de obra calificada. La totalidad de la estructura portante se realiza en la primera etapa de construcción; de esta forma, a la hora de ampliar la vivienda solo se necesita construir muros no portantes y una cubierta liviana, pudiendo ser realizados por los propios habitantes.
A concrete analysis of the customs and needs of a specific community, to produce an architectural response grounded in dignity and identity, using accessible resources.
The project is located in Mar del Plata, in the so-called «Villa de Vértiz» — a precarious settlement over 40 years old, the oldest in the city, with 960 inhabitants forming 206 families. Sited on the railway alignment, it obstructs the connection between the port and the freight station, limiting the port's productive and operational capacity. The incipient reactivation of the port and renewed transport policies require the re-activation of the railway line and therefore the relocation of the «Villa de Vértiz».
Proposal. The design operates across four different scales: neighbourhood, community, family, and individual. Through plazas, workshops, the school, health centres, the club and the library, we seek integration and interaction between community members and the surrounding neighbourhood. A permeable housing complex is generated, with every unit correctly oriented and provided with a private courtyard.
The dwellings. The dwelling grows vertically, adapting to the different stages of its inhabitants' lives. Vertical growth helps reduce ground impact and ensures each unit has a courtyard for a vegetable garden or small farm. The simple modular structure allows flexible use depending on each family's needs — the ground floor can accommodate a bedroom or a workshop according to requirements. The workshop, with independent access, allows inhabitants to practise their trades within the home during the day; at night, it serves as a bedroom for temporary visitors.
Technology and materials. The construction system is traditional, for its low cost and low demand for skilled labour. The entire load-bearing structure is built in the first construction phase; expanding the dwelling then only requires building non-structural walls and a lightweight roof, which can be carried out by the inhabitants themselves.