El concurso de anteproyectos para el Edificio Telpin, en Pinamar, se plantea a partir de dos condiciones precisas y determinantes: por una parte, un lote sobre la avenida Bunge sujeto a una normativa urbanística de cuyas opciones el promotor ha escogido una, la de torre exenta y basamento entre medianeras y por otra, un programa de necesidades muy detallado en la caracterización de las funciones del conjunto así como respecto de la cantidad y situación de los puestos de trabajo y con precisas relaciones funcionales entre los espacios de las diferentes actividades. La combinación satisfactoria de ambas condiciones impone unas pocas alternativas de partido para este edificio.
Asumiendo tales condiciones, la propuesta de este anteproyecto explora una relación entre torre y basamento, en la cual sin alterar los planos límites de cada componente, se valora y exalta la torre haciendo que perfore el basamento y llegue hasta el nivel −1.30, creando desde la plaza de acceso a tal nivel la posibilidad de una imagen más esbelta y significativa ya que pasa de tener 5 a 8 niveles, acusando su verticalidad.
Entendemos que tal opción entrega una potente imagen a Telpin, haciéndose cargo de proponer una primera torre de oficinas para Pinamar con una nítida identificación en el paisaje de la ciudad. Es sabido que el imaginario público suele relacionar los edificios tipo torre con identificaciones empresarias y que dicha identidad puede fortalecer la imagen de empresa y hasta su marca, lo que en este caso además se refuerza mediante la inclusión nocturna de líneas lumínicas de color y por tanto una presencia casi permanente de la imagen de este edificio incluso a la distancia.
El basamento se articula con tal torre, manifestándose principalmente en el volumen perpendicular a Bunge que es el que aloja las funciones de atención al público, fluyendo el mismo dentro de la virtual área inferior de la torre que alberga las áreas de recepción y acceso a las oficinas y la zona de cafetería.
El proyecto descarta la opción de edificio pasante de calle a calle debido al carácter precario y residual de la calle Del Tuyú y también para economizar áreas de circulación y frentes o puntos de acceso al edificio.
En base a estas características de tratamiento de la tipología de torre y basamento y la organización de volúmenes y espacios que posibilita, el conjunto permite definir áreas, paquetes funcionales o dominios que deben vincularse o aislarse según el día y la hora como se verifica entre el área comercial y la torre de oficinas, y entre la planta −1.30 que alberga el SUM, el aula y la cafetería y que puede vincularse o aislarse respecto del resto superior del edificio, con su acceso diferenciado y posibilitando también el funcionamiento segregado de la cafetería respecto del área de SUM y aula.
The design competition for the Telpin Building in Pinamar is framed by two precise and determining conditions: on one hand, a plot on Avenida Bunge subject to urban planning regulations, from which the developer chose the option of a freestanding tower with a podium between party walls; on the other, a detailed programme specifying the characterisation of the complex's functions, the number and disposition of workstations, and precise functional relationships between the spaces of each activity. The satisfactory combination of both conditions allows for only a few viable design approaches for this building.
Taking these conditions as given, this proposal explores a relationship between tower and podium in which, without altering the boundary planes of either component, the tower is valued and exalted by piercing through the podium and reaching level −1.30. From the access plaza at that level, this creates the possibility of a slender and significant image, as the tower grows from 5 to 8 levels, asserting its verticality.
We believe this option delivers a powerful image to Telpin, proposing Pinamar's first office tower with a clear identity in the city's landscape. It is well known that the public imagination tends to associate tower buildings with corporate identity, and that this identity can strengthen a company's image and even its brand — here further reinforced at night through coloured lighting lines, creating a near-constant presence in the cityscape even from a distance.
The podium articulates with the tower, expressed primarily in the volume perpendicular to Bunge, which houses the public-facing functions, flowing into the virtual lower area of the tower that shelters the reception, office access areas, and cafeteria zone.
The proposal discards the option of a building running through from street to street, due to the precarious and residual character of Calle del Tuyú and also to reduce circulation areas and access points to the building.
Based on this treatment of the tower-and-podium typology and the organisation of volumes and spaces it enables, the complex allows for the definition of areas, functional packages, or domains that can be connected or isolated according to the time of day — as required between the commercial area and the office tower, and between the −1.30 level housing the SUM, classroom, and cafeteria, which can be linked or isolated from the upper section with its dedicated access, also allowing the cafeteria to operate independently from the SUM and classroom.